“Nuestro objetivo va a ser cómo superar esta crisis. Sabemos que el impacto económico de esta pandemia no tiene precedentes”, asegura el nuevo presidente del IEF.
Se marca como prioridad ”aunar esfuerzos” con otras asociaciones empresariales para desarrollar propuestas para trasladar al Gobierno.
Francisco Riberas, en su despedida como máximo responsable del Instituto, destaca el esfuerzo realizado por las empresas familiares durante la pandemia y reitera que “vamos a poner todo nuestro empeño para salir de la crisis”.
La Asamblea de socios del Instituto de la Empresa Familiar, celebrada hoy de forma telemática, ha elegido por unanimidad como nuevo presidente de esta organización a Marc Puig, en sustitución de Francisco J. Riberas, que ha culminado su periodo de dos años como máximo responsable del IEF.
En su primera intervención ante los socios, Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig, ha señalado que los momentos que estamos viviendo son tremendamente delicados y que la mayor parte del esfuerzo de los próximos años, tanto del Instituto como del conjunto de las empresas familiares, deberá dedicarse a la lucha contra la crisis provocada por la pandemia del Covid-19.
Puig ha planteado sus propuestas para sus dos años de presidencia del IEF en orden temporal: a corto plazo, superar la crisis; a medio plazo, compaginar prosperidad económica y valor social; y a largo plazo, articular mecanismos de traspaso generacional.
En el corto plazo, el nuevo presidente del IEF ha señalado que “nuestro foco va a ser cómo superar esta crisis. Sabemos que el impacto económico de la pandemia no tiene precedentes. Para muchas empresas familiares, la supervivencia en el corto plazo será su única agenda. Quizás no puedan salvarse todas las empresas que existían antes de la crisis, pero muchas de ellas podrían sobrevivir con una batería de medidas adecuadas. Si desaparecen aquellas que podrían haber sobrevivido, no sólo se perderá tejido empresarial, sino también muchos puestos de trabajo y la recuperación será infinitamente más lenta”.
En este sentido, Puig ha anunciado que, manteniendo la independencia y la autonomía de criterio y acción que siempre han caracterizado al IEF, su prioridad será ”aunar esfuerzos con otras asociaciones empresariales y apoyarnos en el peso de nuestros socios y de las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar, para desarrollar propuestas al Gobierno que permitan al mayor número de empresas familiares posibles sobrevivir a esta crisis”.
06 abril 2020
Marc Puig asume la presidencia del IEF con el foco puesto en la supervivencia de las empresas como elementos fundamentales para la recuperación
“Nuestro objetivo va a ser cómo superar esta crisis. Sabemos que el impacto económico de esta pandemia no tiene precedentes”, asegura el nuevo presidente del IEF.
Se marca como prioridad ”aunar esfuerzos” con otras asociaciones empresariales para desarrollar propuestas para trasladar al Gobierno.
Francisco Riberas, en su despedida como máximo responsable del Instituto, destaca el esfuerzo realizado por las empresas familiares durante la pandemia y reitera que “vamos a poner todo nuestro empeño para salir de la crisis”.
La Asamblea de socios del Instituto de la Empresa Familiar, celebrada hoy de forma telemática, ha elegido por unanimidad como nuevo presidente de esta organización a Marc Puig, en sustitución de Francisco J. Riberas, que ha culminado su periodo de dos años como máximo responsable del IEF.
En su primera intervención ante los socios, Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig, ha señalado que los momentos que estamos viviendo son tremendamente delicados y que la mayor parte del esfuerzo de los próximos años, tanto del Instituto como del conjunto de las empresas familiares, deberá dedicarse a la lucha contra la crisis provocada por la pandemia del Covid-19.
Puig ha planteado sus propuestas para sus dos años de presidencia del IEF en orden temporal: a corto plazo, superar la crisis; a medio plazo, compaginar prosperidad económica y valor social; y a largo plazo, articular mecanismos de traspaso generacional.
En el corto plazo, el nuevo presidente del IEF ha señalado que “nuestro foco va a ser cómo superar esta crisis. Sabemos que el impacto económico de la pandemia no tiene precedentes. Para muchas empresas familiares, la supervivencia en el corto plazo será su única agenda. Quizás no puedan salvarse todas las empresas que existían antes de la crisis, pero muchas de ellas podrían sobrevivir con una batería de medidas adecuadas. Si desaparecen aquellas que podrían haber sobrevivido, no sólo se perderá tejido empresarial, sino también muchos puestos de trabajo y la recuperación será infinitamente más lenta”.
En este sentido, Puig ha anunciado que, manteniendo la independencia y la autonomía de criterio y acción que siempre han caracterizado al IEF, su prioridad será ”aunar esfuerzos con otras asociaciones empresariales y apoyarnos en el peso de nuestros socios y de las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar, para desarrollar propuestas al Gobierno que permitan al mayor número de empresas familiares posibles sobrevivir a esta crisis”.