
Esta semana desde el
Instituto de la Empresa Familiar hemos querido conocer de cerca la historia de
Ignacio Rivera García, que tras casi 50 años de dedicación al mundo del deporte, ha dejado un indeleble legado de contribuciones a este sector. En esta entrevista en profundidad repasamos su trayectoria.
**¿Quién es Ignacio Rivera?**
Son muchos años dedicados al deporte. Comencé siendo atleta -practiqué atletismo- durante mi juventud; posteriormente dedicé cerca de 50 años a los negocios del deporte. Mis épocas de mayor responsabilidad fueron aquellas en las que ocupé la presidencia del
Grupo Osborne durante 20 años y, paralelamente, durante dos legislaturas fui
diputado autonómico en Andalucía.
También he desempeñado distintos cargos de responsabilidad en el mundo deportivo:
presidente de la Federación Andaluza de Atletismo,
presidente de la Federación Española de Atletismo (durante 5 mandatos),
vicepresidente del Comité Olímpico Español, y
director general de la Agencia Estatal de la Administración Pública.
¿Qué ha significado para ti el Grupo Osborne?**
El Grupo Osborne, famoso por su brandy, sin embargo, tiene una cartera muy variada de productos, entre los cuales destaca de sobremanera los destilados. Una empresa que tuve el honor de presidir durante 20 años. Una etapa en la que el grupo creció significativamente, tanto en producción como en posicionamiento de mercado. En esos años implementamos también un modelo de gestión moderno, fundamentado en una estructura profesionalizada y con la delegación de responsabilidades.
**¿Qué conseguíste que fuera más importante durante tu paso por el Grupo Osborne?**
Lo más importante fue sin duda consolidar la estructura profesionalizada de la empresa. Cuando llegué, el Grupo Osborne era una empresa familiar con un modelo de gestión más tradicional. Mi objetivo fue implementar las buenas prácticas de gestión y una mayor profesionalización. Una consecuencia de esto fue que la empresa ganó en competitividad y en posicionamiento de marca tanto a nivel nacional como internacional. El Grupo experimentó importantes crecimientos en producción y otros ámbitos.
**¿De cuáles de tus actividades te sientes más orgulloso?**
Me siento tremendamente orgulloso de mi etapa en la Federación Española de Atletismo. Fue una etapa de transformación importante y de modernización de este deporte. El atletismo es una disciplina de especial interés puesto que es el deporte más antiguo del mundo, y la Federación Española ha sido y es un referente internacional.
En mi etapa como presidente, impulsamos cambios en la estructura interna y los procedimientos, favoreciendo el surgimiento de un nuevo modelo de gestión con participación de los mejores expertos. Además, durante mi mandato el atletismo español consiguió unos excelentes resultados a nivel internacional.
¿A quién consideras que han sido tus mejores maestros?**
Sin duda, mis mejores maestros han sido mis padres, mi familia en general. Desde el seno de mi familia fui desarrollando un conjunto de valores -como el esfuerzo, la responsabilidad, el respeto a los demás y la tenacidad-, que sin duda han sido fundamentales en mi trayectoria. Estos valores me han acompañado a lo largo de toda mi vida y han sido, de cierta forma, la brújula que me ha guiado en mis distintas responsabilidades.
**En relación con la gestión de la empresa familiar, ¿cuáles serían los mejores consejos que les darías?**
Bajo mi perspectiva, hay tres aspectos fundamentales que una empresa familiar debe de tener en cuenta:
1. En primer lugar, es necesario que exista un buen gobierno corporativo. Es preciso que los órganos de administración de la empresa -como son el consejo de administración o el consejo de familia- estén debidamente configurados y que los procesos de toma de decisiones sean ágiles y transparentes.
2. En segundo lugar, es fundamental que la empresa adopte un modelo de gestión profesionalizado. Es decir, aunque la empresa sea familiar, debe de contar con directivos profesionales capaces de tomar decisiones objetivas, imparciales y eficaces. Solo así se puede garantizar la continuidad de la empresa más allá de las generaciones.
3. En tercer lugar, es muy importante que se cultive un ambiente de transparencia, sinceridad e integridad dentro de la empresa. Es importante que entre los miembros de la familia exista una comunicación fluida y honesta con respecto a los asuntos de interés relacionados con la empresa.
**¿Cuál es el papel de la empresa familiar en el contexto actual?**
Desde mi perspectiva, la empresa familiar tiene un papel fundamental en la sociedad. Estas empresas son elementos vertebradores de la economía, generadores de empleo, contribuyen a fijar población en el territorio (especialmente en áreas rurales) y poseen una perspectiva de largo plazo en cuanto a sus objetivos.
En el contexto actual de cambios rápidos y de gran incertidumbre, la empresa familiar, gracias a su estabilidad y su visión de largo plazo, tiene la oportunidad de aportar su granito de arena a la construcción de un futuro más sostenible y responsable.
**¿Y en relación con el Instituto de la Empresa Familiar?**
He tenido la oportunidad de conocer el Instituto de la Empresa Familiar gracias a mis actividades profesionales. Es una institución de gran transcendencia para la economía española. Su misión es de especial interés: contribuir a mejorar la gestión, la competitividad y la permanencia de las empresas familiares. El Instituto ha puesto en marcha un conjunto de acciones educativas y formativas que permiten que los empresarios accedan a nuevas metodologías de gestión y que, de esta forma, mejoren la situación de sus empresas.
Además, el Instituto realiza una importante labor de sensibilización a nivel social sobre la importancia de la empresa familiar en el contexto economíco.
**¿Tienes algún mensaje final para los empresarios y empresarias de empresa familiar?**
Mi mensaje es que continúen trabajando con dedicación y entusiasmo por sus empresas. Que tengan presentes los valores fundamentales que han sustentado sus empresas en el tiempo. Que no pierdan de vista el largo plazo en sus estrategias. Y que, al tiempo que preservan la esencia familiar de sus negocios, implementen medidas de profesionalización y modernización de sus estructuras y procesos.
Es fundamental que esta generación y las venideras entiendan que la empresa familiar no está reñida con la innovación y con la modernización de los procesos de gestión. Es más, es precisamente este caldo de cultivo el que va a permitir que la empresa familiar continúe siendo un agente protagonista de la economía española en el futuro.