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Las empresas familiares muestran optimismo en ventas y empleo, pero advierten sobre desafíos regulatorios y barreras para impulsar la innovación

Las empresas familiares muestran optimismo en ventas y empleo, pero advierten sobre desafíos regulatorios y barreras para impulsar la innovación
Desde el Instituto de la Empresa Familiar, realizamos cada año un seguimiento de la opinión que tienen los empresarios familiares sobre la situación de sus negocios y el contexto económico general. Por eso, a finales de cada año, realizamos un estudio que hemos denominado «Barómetro del Optimismo”. Los datos de este año son muy reveladores. Este año, concretamente, hemos realizado encuestas a empresarios y empresarias de distintas zonas de España y de sectores muy variados. Y los datos indican que la empresa familiar española continúa siendo fundamentalmente optimista respecto al futuro. **Un optimismo prudente** Examinando los datos, se observa que un 60% de los empresarios y empresarias consultados manifiesta un optimismo modesto sobre la evolución de su negocio y sobre el contexto macroeconómico general durante los próximos años. ¿Qué es lo que fundamenta este optimismo prudente? En primer lugar, la empresa familiar apuesta por el futuro, confiando en su capacidad para hacer frente a los cambios y los desafíos que pudiera presentar el entorno. Prueba de ello es que la inversión en innovación y en competencias del capital humano ocupan un lugar preponderante en sus estrategias. En segundo lugar, la empresa familiar se caracteriza por una perspectiva temporal prolongada. A diferencia de otro tipo de empresas, cuyo horizonte temporal es mucho más corto, la empresa familiar mira a largo plazo. Esto la dota de una mayor capacidad para resistir las fluctuaciones económicas. En tercer lugar, la empresa familiar mantiene un fuerte compromiso con sus empleados y con su territorio. Una característica que se traduce en una actitud de responsabilidad social, particularmente en lo tocante a la generación de empleo y a la estabilidad de las compas que la conforman. **Factores de incertidumbre** No obstante, también se observan en el Barómetro una serie de factores que introducen un cierto nivel de incertidumbre. Algunos de los cuales son: 1. **La volatilidad de los mercados internacionales.** Muchas empresas familiares tienen una presencia significativa en los mercados internacionales. La volatilidad en los mercados globales, junto a factores geopolíticos, puede impactar en sus perspectivas de negocio. 2. **La inflación y los cambios en los tipos de interés.** Estos factores tienen un impacto significativo en los costes operacionales de la empresa, así como en el coste del capital. Una incertidumbre sobre cómo evolucionárán estos indicadores en el futuro afecta al optimismo empresarial. 3. **Los cambios regulatorios.** Cambios en la regulación ambiental, laboral y fiscal tienen un impacto directo en la operación de la empresa familiar. La incertidumbre sobre cómo evolucionará el entorno regulatorio es motivo de preocupación para los empresarios. 4. **El cambio tecnológico y la transformación digital.** Si bien es cierto que muchas empresas familiares han avanzado considerablemente en su transformación digital, aún quedan retos significativos. La capacidad para adaptarse a los cambios tecnológicos es fundamental para la continuidad de estas empresas. **Perspectivas de futuro** A la vista de los datos del Barómetro de Optimismo, el Instituto de la Empresa Familiar cree que es necesario que las empresas familiares se enfoquen en las siguientes áreas: 1. **Innovación y adaptación.** Las empresas familiares deben de seguir invirtiendo en innovación, tanto de producto como de procesos. Deben de estar atentas a los cambios en el entorno y ser capaces de adaptarse de forma rápida y efectiva. 2. **Fortalecimiento de la gobernanza.** Es fundamental que se refuerce la estructura de gobernanza familiar, garantizando que los procesos de toma de decisiones sean ágiles, transparentes e inclusivos. 3. **Desarrollo del capital humano.** La inversión en la formación y el desarrollo de las competencias de los empleados es fundamental. El capital humano es uno de los principales activos de la empresa familiar. 4. **Sostenibilidad y responsabilidad social corporativa.** Es fundamental que la empresa familiar integre consideraciones de sostenibilidad y de responsabilidad social en su estrategia de negocio. Este enfoque es cada vez más valorado por los clientes y los inversores. En conclusión, el Barómetro de Optimismo de 2024 refleja que la empresa familiar española continúa siendo optimista respecto al futuro, aunque moderando sus expectativas. Una actitud que es reflejo de su carácter pragmático y de su capacidad para hacer frente a los desafíos. La empresa familiar debe de seguir apostando por la innovación, la profesionalización y la sostenibilidad como las claves para garantizar su continuidad y su relevancia en el futuro.