- Según el informe El Futuro de la Empresa Familiar, elaborado por el Instituto de la Empresa Familiar con el análisis técnico de McKinsey & Company, las empresas familiares del IEF crecen 4 puntos porcentuales más y crean 3 puntos porcentuales más de empleo neto que las compañías que cotizan en el Mercado Continuo.
- El análisis demuestra que las empresas familiares impulsan de manera especial el empleo y el desarrollo de talento: crean más puestos de trabajo, tienen una menor rotación y dedican mayor inversión en formación.
- Además del impacto positivo sobre la economía y competitividad, las empresas familiares actúan como un motor de desarrollo territorial.
El futuro de la empresa familiar en un contexto de transformación económica
El estudio, que analiza la evolución de 116 empresas familiares vinculadas al Instituto de Empresa Familiar y sus Asociaciones Territoriales, cobra especial relevancia en un contexto de transformación económica marcado por desafíos estructurales en productividad, empleo y bienestar.
Según el análisis que aporta el informe, en la última década, el PIB de España creció 1,3 puntos porcentuales por encima de la media de la UE, pero desde 1997 su crecimiento anual promedio (1,1%) quedó por debajo del europeo (1,7%). Solo el 55% del crecimiento español proviene de mejoras en productividad, frente al 90% en Europa, mientras la población activa permanece estancada desde 1997.
Con respecto al mercado laboral, el empleo en España aumentó un 42% en los últimos diez años, pero la tasa de desempleo sigue en el 11%, casi el doble de la media europea (6%). Persisten desajustes en perfiles de baja y media cualificación, agravados por la automatización y la inteligencia artificial.
Por último, en el contexto social, España lidera en esperanza de vida (84 años frente a 81 en Europa) y bienestar (67% frente a 64%), pero la renta real de los hogares cayó un 1,4% desde 1994. Además, Madrid y Cataluña concentran el 39% del PIB, con una brecha de 1,8 veces en el PIB per cápita entre la región más rica y la más pobre, subrayando la necesidad de políticas que acorten las brechas existentes.
En este contexto, el análisis pone de manifiesto el papel clave de las empresas familiares en la contribución al desarrollo de la economía española: “Aunque las empresas familiares afrontan retos comunes a cualquier compañía, cuentan con una serie de ventajas únicas que las permiten seguir liderando desde una posición privilegiada. La agilidad en la toma de decisiones, la visión a largo plazo que trasciende los ciclos económicos y un alto compromiso con las personas constituyen estas fortalezas diferenciales que, sumadas a su capacidad para innovar y diversificarse, las ayudan a impulsar el crecimiento sostenible y la competitividad del país", apunta Ignacio Marcos, socio senior de McKinsey & Company que ha liderado el análisis para el informe.
Metodología del informe
El estudio ha analizado la evolución de un total de 116 Empresas Familiares vinculadas al Instituto de Empresa Familiar y/o Asociaciones Territoriales vinculadas entre 2014 y 2023, comparando su desempeño con datos de empresas que cotizan en el Mercado Continuo y fuentes oficiales.
La metodología ha combinado fuentes primarias y secundarias, incluyendo entrevistas cualitativas con análisis de datos de bases externas y
fuentes oficiales, además de bases de inteligencia de McKinsey para evaluar la contribución de las Empresas Familiares en crecimiento, empleo y desarrollo social, así como su desempeño financiero en indicadores clave como ROIC y crecimiento de ingresos. El estudio contó con la colaboración de socios y expertos sectoriales para garantizar la solidez del análisis.