La empresa familiar en España se enfrenta actualmente a una serie de desafíos sin precedentes. En un contexto económico en constante cambio, marcado por la globalización, la digitalización y la competitividad internacional, las empresas familiares ven instadas a mantener a una formación e innovación constaste. Estas demandas deben abordarse sin descuidar la vital tarea de preservar los valores y la cultura empresarial, así como conciliar la gestión familiar y profesional. 

Dimensión

La dimensión empresarial se muestra como uno de los principales factores de competitividad de una economía, teniendo relación e impacto directo en su capacidad para crecer, internacionalizarse, invertir en I+D+i, impulsar la formación, crear empleo y, en definitiva, para ser más productiva y competitiva.

Formación

Invertir en capital humano es apostar por el individuo y generar una sociedad con mayor igualdad de oportunidades. Una formación adecuada estimula un desarrollo económico equilibrado, sostenible y más adaptado a las necesidades del mercado de trabajo.

Sucesión

Planificar adecuadamente los procesos de sucesión generacional para garantizar la continuidad de la empresa y desarrollar programas orientados a la profesionalización de la compañía para garantizar su permanencia en el tiempo es uno de los grandes desafíos de las empresas familiares.