Los valores y la dimensión humana de las Empresas Familiares

Valores en la Empresa familar

 

Existen una serie de características propias de la Empresa Familiar que derivan de una manera de comportarse diferente, de una forma de gestión con valores y que quedan al margen de la definición de empresa familiar que, sin duda, ha sido muy positiva al permitir un estudio cuantitativo, como hemos comentado en el post qué es una empresa familiar.

Uno de los elementos no contemplados en la definición vigente es la vocación de crear un legado. Esto es algo difícil de aplicar desde el punto de vista estadístico, pero debe tenerse en cuenta porque evidencia un modelo de gestión, de compromiso, y de visión de largo plazo, que tienen su origen en un conjunto de valores que dan sentido y significado a las Empresas Familiares. El legado junto con la propiedad en manos de la familia y la dimensión humana son características inherentes de la Empresa Familiar.

La importancia del legado queda reflejada cuando entre los principales objetivos estratégicos del 69,1% de las empresas familiares se encuentra garantizar su supervivencia, es decir la creación de un legado que puedan transmitir a sus descendientes y que forme parte del patrimonio familiar. Así lo recoge el informe elaborado por el IEF, Factores de competitividad y análisis financiero de la empresa familiar.

 

Objetivos estratégicos en las empresas familiares

 

El hecho de que la empresa sea patrimonio de la familia hace que ésta tenga un interés especial en protegerlo con el objetivo de ser suprageneracional. Las familias, que han invertido una parte importante de su patrimonio y realizan un gran esfuerzo personal suelen tener un cuidado especial en cómo se desarrolla el negocio que constituye en una parte muy importante de su vida. Esto se traduce en una gestión sostenible y equilibrada, sin renunciar al nivel de endeudamiento, inversión o riesgo que demandan los mercados actuales, fuertemente competitivos, pero con un punto de prudencia y sentido común.

Además del legado, otra de las características de la Empresa Familiar es su compromiso con el entorno: la dimensión humana es un elemento fundamental que nace de la familia y trasciende a ella, ya sea con trabajadores, accionistas, proveedores, clientes o su entorno más cercano, local y regional que es el lugar de origen de la familia y de la empresa. Los lazos emocionales y el sentimiento de pertenencia a un proyecto común se traducen en un mayor cuidado en el trato con los agentes más cercanos, especialmente los trabajadores, los clientes, las instituciones o incluso otras empresas locales.

Este factor humano, el poder ponerle voz y cara a una empresa a través de la familia, gestionado adecuadamente, como hacen la mayor parte de las empresas familiares, se traduce también en un plus de credibilidad y confianza como iremos analizando en las siguientes semanas.

En definitiva, una de las grandes diferencias entre las empresas familiares y las no familiares es que las primeras crean un modo de vida en donde priman unos valores que explican, en gran parte, la forma de gestionar. Es, como se ha explicado en algún Congreso de la Empresa Familiar, un “crecimiento con raíces”.

María José Morán
Departamento de Economía y Empresa del IEF